5 Turbo de Ferrari

El Renault 5 Turbo 1 es un coche que por sí mismo tiene un aura de leyenda difícil de discutir. Su aspecto musculado, su potencia, su participación en los rallies, cada detalle lleva a admirar un coche magnífico. Pero si además le añades que esta unidad –que ahora sale a la venta– fue del mismísimo Enzo Ferrari, la hiperventilación con el modelo puede alcanzar cotas peligrosas.

Es la casa británica Tom Hartley Jnr, un concesionario de lujo, la que lo saca a la venta por el nada despreciable precio de 80.000 euros, para un modelo adquirido nuevo en 1982 y que, con sus 27.300 kilómetros, está prácticamente nuevo. Y su motor de cuatro cilindros y 1.4 litros turbo, con 160 caballos, en un estado impecable, en parte por una minuciosa puesta a punto realizada en la década del 2000 por la misma Renault Sport.

Como extra, el coche cuenta con un equipo de sonido Pioneer que el mismo Enzo Ferrari hizo instalar en su fábrica por sus operarios. Por supuesto, el rojo predomina por todos lados, sea en el exterior como en el interior, pero es que a quien iba dirigido tenía cierta empresa que solía utilizar ese color.

La relación de Enzo Ferrari con otras marcas siempre fue de respeto y admiración. De hecho, no solía conducir sus coches, salvo el 330GT 2+2, y ya en los últimos años, un 400i. Sin embargo, el dueño de la empresa de automóviles más famosa y deseada del mundo no se pavoneaba con sus modelos, sino con coches muy mundanos.

Era un admirador de Peugeot, y de hecho tuvo al menos tres que conducía a diario: un 404 sedán, un 504 sedán y un precioso 504 coupé obra de su íntimo colaborador, Pininfarina. No obstante, si había un coche que admiraba sobre todas las cosas, ése era el Mini. Su afecto por Sir Alec Issigonis era sincero e infinito, porque reconocía el gran ingenio detrás de su pequeño coche. El británico le regaló uno de sus modelos, que Enzo solía utilizar en invierno, cuando la tracción delantera era más práctica que la trasera. Tuvo varios modelos.


En sus últimos años se le vio a bordo, que no a los mandos, de un Alfa 164 y de un Lancia Thema 3.2, éste muy adecuado porque iba impulsado por uno de sus motores. Y el Renault 5 Turbo 1 fue también uno de sus admirados coches, si bien se escondía cierta voluntad curiosa en su adquisición, ya que Ferrari jamás dejaba sin investigar aquellos elementos de ingeniería, por sencilla que pudiera ser, que le parecían brillantes.

Quizás jamás puedas tener un Ferrari, mucho menos uno de los pocos que fueron de Enzo, pero podrías intentar conseguir este Renault. No es barato, pero está prácticamente nuevo. Y la historia que tiene detrás lo mantendrá codiciado por siempre jamás

Info y foto SOY MOTOR