Abarth 131 S

En 1977 los aficionados se echaron las manos a la cabeza ante la decisión de Fiat de retirar su apoyo al Lancia Stratos en el Mundial de Rallys y cambiar aquella increíble nave espacial por una especie de taxi de “el Vaquilla” y apostarlo todo por el Fiat 131 Abarth.


Aunque por fuera pueda parecer que no es más que un Seat 131 disfrazado por los productores de “Fast & Furious” al que le faltan dos puertas, de nuevo la magia de Abarth se esconde tras esta obra de arte de las carreras.


Al eliminar las dos puertas traseras se lograba mejorar el peso y la rigidez del monocasco, sobre todo en la parte trasera, donde se cambiaba el arcaico eje rígido del 131 de calle por un trabajadísimo conjunto de brazos independientes.


El motor dos litros de doble árbol de levas (con compresor volumétrico para el mercado americano, el mismo que el del Fiat 124 Spider) se apretaba para aumentar en 100 CV la potencia de las versiones de calle y rozar los 250 CV en las versiones de competición. Para ello se retocaba la culata, el alzado y el calado de los árboles de levas, la alimentación y la línea de escape.

El resultado fue el enemigo a batir en las temporadas de 1977, 1978 y 1980.

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