Abarth Zagato

Tomando como punto de partida el Fiat 600, Abarth mejoró las prestaciones del pequeño utilitario rectificando los cilindros y el cigüeñal para aumentar su cilindrada hasta los 750 cm3. Una carburación más generosa, mayor relación de compresión y un excelente trabajo realizado en el sistema de escape lograba que los poco más de 20 CV del modelo original se convirtiesen en unos formidables 40 CV, casi el doble.


En 1955 se presenta en el Salón de Turín una vuelta de tuerca más. La forma de pelotilla del Fiat 600 original se cambia por completo y sobre su bastidor se monta un precioso coupé de dimensiones muy compactas y con un diseño de lo más seductor, como no podía ser de otra manera si tenemos en cuenta que fue obra del mismísimo Zagato.


El motor recibe una nueva culata en la que se cambia la distribución de un único árbol de levas por uno doble con configuración hemisférica de las válvulas. Con esto se consigue que de los 23 CV originales se pasase a los 56 CV a 7.000 rpm, lo que unido a la ligera y aerodinámica carrocería del Abarth 750 GT Zagato convertían a este coche en algo divertido.

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