Audi TT Roadster

Como un R8 en pequeño, el nuevo TT RS Roadster de Audi es de esos coches que no se olvidan fácilmente. Hay automóviles que merecen un lugar destacado en la historia de la automoción solo por su aportación en diseño. No hay duda de que el TT es uno de ellos. Pero es que además Audi lo ha evolucionado hasta llegar a esta magnífica versión RS.


Más rápido, efectivo y emocionante que cualquier otro TT Roadster, este RS conserva el clásico motor de cinco cilindros en línea de Audi, pero mejorado y potenciado hasta los 400 CV. Por prestaciones, por tacto, por sonido y por sensaciones no tiene nada que envidiar a los grandes deportivos destapados del momento.

Todavía más exclusivo, especial y seguramente glamuroso, el nuevo TT RS Roadster aporta la posibilidad de la conducción a cielo abierto, de disfrutar de un dinamismo excepcional en contacto con el viento y del buen clima que solemos tener. Ligero y aerodinámico, el accionamiento eléctrico de la capota de lona permite abrirla o cerrarla en solo 10 segundos, y una vez alojada en su compartimento de aluminio, la capacidad del maletero es de 280 litros, válidos para un par de maletas.


La capota, precisamente, es una novedad destacada, ya que su estructura está fabricada a base de magnesio, aluminio, acero y polímero, y ofrece un peso total de solo 39 kg, tres menos que en el modelo anterior. La apertura o el plegado puede realizarse en marcha siempre y cuando no superemos los 50 km/h.

El motor de gasolina tiene una cilindrada de 2.5 litros, con turbo, y ofrece un empuje fenomenal desde poco más de 1.500 rpm. Estira sin dudar hasta las 7.000 rpm con un sonido ronco que entusiasma. No es tan radical como un R8, pero es más asequible para cualquier tipo de conductor.


Ahora bien, si aceleramos a fondo cuando la situación lo permita, nos quedaremos pegados al asiento. Y con el sistema Launch Control lograremos acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,9 segundos. Por otra lado, el TT RS Roadster puede alcanzar una velocidad punta de 250 km/h limitada, pero si el cliente lo cree oportuno puede aumentar el límite hasta los 280 km/h.


Nota y foto La Vanguardia