OTRA VEZ JUNTOS?

Fiel a sus ideal, Red Bull planea ya el horizonte que se le avecina en 2019. Esta temporada el equipo austríaco ha dado un paso atrás en favor de Ferrari, aunque no han perdido la estela de Mercedes. La evolución del monoplaza conforme han transcurrido los Grandes Premios ha sido notable, como bien refrendó Max Verstappen en la última cita. Con la esperanza depositada en el 2018, aún aferrados al motor Renault y con un chasis de los mejores de la parrilla, el pensamiento de los dirigentes del equipo se centra en los pilotos que ocuparán su volante de aquí a dos años. Y Carlos Sainz acumula todas las papeletas.


En los últimos años, la marca de bebidas energéticas ha demostrado que ha llegado al ‘gran circo’ para quedarse. Sin la historia de la que presumen Ferreri y Mercedes, sus ahora dos máximos rivales, pero con una fábrica de talentos envidiables. Los austríacos se han servido en los últimos años de su filial, Toro Rosso, para medir el talento de sus pupilos. Vergne, Alguersuari… han sido muchos los que han sido eliminados de la lista. El último podría ser Kvyat, que tras ceder su asiento en Red Bull a Verstappen ahora ha hecho lo propio en Toro Rosso con otra figura: Gasly. Este joven piloto apunta a ser la pareja de Daniil en 2018.


Ese puesto lo ha dejado vacante Sainz, que el próximo curso, sino antes, correrá para Renault. El madrileño, que el pasado año ya rechazó una oferta de los franceses con el objetivo de dar el salto a Red Bull, ha decidido embarcarse en un atractivo proyecto. Sin embargo, su aventura para nada pinta a largo plazo. La salida del español siempre ha sido vista como una ‘cesión’ ya que Red Bull paga a Renault por sus unidades de potencia. Las últimas palabras que de Helmut Marko dejan bastante claro que Red Bull aguarda al español antes incluso de que éste se haya marchado.


“Verstappen tiene un contrato más largo, pero Ricciardo ya está en el mercado. Tenemos que buscar alternativas. No nos van a pillar desprevenidos”, ha declarado el jefe del programa de jóvenes pilotos de Red Bull a la revista alemana Auto Motor und Sport. El australiano ha sabido sacar más partido a su monoplaza que Verstappen, pero el belga siempre ha sido la apuesta de Red Bull. El equipo afirmó que haría campeón a la joven estrella sobre la que se centran ahora mismo todos los focos. Motivos más que suficientes para que Ricciardo busque otro asiento donde comprendan mejor su estatus.


Ahí entra la baza de Sainz, sin duda el mejor colocado. Al español le costó encontrar su hueco en la Fórmula 1 y llegó a sentirse casi traicionado por la escudería austríaca, cuando vio disiparse sus opciones de alcanzar el ‘gran circo’. Sin embargo, desde que echó a rodar han quedado más que satisfechos con él, y desde el comienzo de este curso sabían que retenerle sería una utopía. Sin embargo, su año en Renault puede servir de trampolín para que llegue. Kvyat está descartado y con Verstappen el movimiento mediático de Gasly carecería de efecto.



El español se reencontraría así con su antiguo compañero de escudería en Toro Rosso. Sainz siempre ha declarado que su nivel era bastante parejo al de Verstappen, y que solo la falta de fiabilidad en su monoplaza le impidieron cosechar grandes resultados. Más allá de la rivalidad el español siempre ha señalado que ambos mantenían una buena relación. Carlos partiría como claro segundo piloto, pero consciente de que puede superarle. Y el tiempo podría darle la razón. De momento el madrileño tiene la vía para pelear por el Mundial en 2019.

Info y foto Estrella Digital