Silva hace historia

Juan Manuel Silva sigue haciendo historia en el Turismo Carretera. En 2003 había ganado la carrera 1000 en la divisional, en el autódromo de Paraná. 14 años después, ganó los 1000 kilómetros del Turismo Carretera, en el autódromo porteño.


Silva: "Estoy muy feliz por mi familia, por el equipo, por mis sponsors, que me bancan desde muchísimos años, y por mis viejos. Fue una carrera dura pero salió todo bien. Claro que es especial este triunfo y algo de suerte tendré para ganar estas carreras"


En la largada, Silva, Matías Rossi y Guillermo Ortelli comandaban las acciones, cambiando de liderazgo continuamente. En las primeras vueltas, el chaqueño se tocó con Gastón Mazzacane y quedó relegado a los últimos puestos de la carrera. De ahí en más, la estrategia cambió radicalmente y se la jugó a ahorrar una detención en boxes. 


Mariano Werner, que había largado 41º, avanzaba a pasos agigantados en el clasificador, buscando ser el protagonista principal de la carrera y en el giro 55 alcanzó el liderato de la prueba. Juan Martín Trucco peleó los puestos de adelante durante las primeras vueltas y lo mantuvo hasta que fue superado por el piloto entrerriano.


Silva, al mando del Ford del Catalán Magni Motorsport, realizó 48 vueltas en boxes hasta que Tomás Catalán Magni se subió al volante de la unidad. La carrera era larga y la estrategia del Pato parecía la más acertada y la que mayor beneficio le traería al final de la prueba.


Catalán Magni: "No lo puedo creer, es una alegría inmensa. Le agradezco al Pato por la confianza que me tuvo, manejé un auto bastante gastado, obedecí las órdenes del equipo y no me quise hacer el piloto"


Werner seguía al mando de la competencia y peleaba con Trucco, que había corrido durante más de cuatro horas seguidas. El hombre de Tres Algarrobos le cedía la butaca de la Dodge al joven Elio Craparo para el remate de la carrera. Werner ingresaba a boxes y le entregaba su auto a Pablo Muchiut.


Las últimas 50 vueltas fueron bastante movidas. El auto de seguridad neutralizó la prueba en reiteradas ocasiones. Silva volvía a subirse al Ford, mientras que Muchiut le daba el auto a Juan Augusto Ronconi. Por su parte, Craparo seguía en el Dodge y Guillermo Ortelli se subía al Chevrolet.


A falta de 15 vueltas, la carrera se neutralizó por el abandono de Matías Jalaf y la carrera se ponía picante. El sprint de 13 vueltas finales fue letal para muchos. Silva lideraba, escoltado por Ronconi, Craparo y Ortelli, a más de diez segundos del líder.


El Ford de Ronconi, comenzó a fallar y salía mucho humo del auto, que restando seis vueltas para el final, se paró y no pudo arrancar. Desazón en el Gabriel Werner Competición, que veían como se les esfumaba una buena chance a tan pocos giros de la bandera cuadros.


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