MUSEO HONDA

El Museo Honda en Montegi, Japón, bien merece una visita tanto si somos aficionados al motor como a la cultura japonesa. Este Museo es un símbolo del poder de una marca. El lema de "The Power of Dreams" ha logrado la transformación de aquel 'motorcito' que lo conocían popularmente por el "Bata Bata", por el ruido que hacía, en uno de los principales pilares de la ingeniería mundial. Motos, robots, coches o bicicletas, si es Honda seguro que se mueve. En sus cuidadas, amplias y luminosas instalaciones - inauguradas en 1998 -, encontraremos muestras históricas del talento de la firma japonesa en dos y cuatro ruedas con vehículos clásicos y otros modernos, concept cars imposibles y soluciones técnicas perfectamente clarificadas.La ubicación en el circuito de Motegi no podía ser casual. Inaugurado, como el propio Honda Collection Hall, a finales de los noventa para potenciar la presencia de Honda en las carreras monoplaza y famoso por su óvalo Superspeedway (perfecto para competiciones Nascar) todo aquí huele a asfalto, aceite y goma quemada. Aromas todos ellos que son poesía pura para los amantes del motor. En el museo encontraremos de todo, y todo bueno: 350 coches perfectamente restaurados que van desde económicos utilitarios japoneses hasta sofisticados súper deportivos, y otras tantas motos todas en plenitud de facultades mecánicas. Claro que la firma fundada en 1947 por Soichiro Honda es a estas alturas un enorme conglomerado de empresas dedicadas a mover hacia delante todo aquello susceptible de ser convertido en un medio de transporte. De modo que el museo, que por cierto ofrece demostraciones de los modelos para revelar a los visitantes que todos los vehículos bajo su techo están vivos, también podremos observar vehículos aéreos y marítimos, en incluso el robot humanoide ASIMO, a quien no le molesta que le llamen androide.

Texto y Foto MOTOR