Porsche tambien vuela

Porsche quiere ser el siguiente fabricante en lanzarse a la carrera por crear un coche volador, según le ha dicho el jefe de ventas de la empresa, Detlev von Platen, a la revista alemana Automobilwoche este fin de semana. Se trataría de un vehículo con el que los usuarios ni siquiera necesitarían carnet para conducirlo, ya que muchas acciones estarían automatizadas.

La revista alemana también ha dicho que Porsche ya está trabajando en un primer boceto de diseño, que pronto mostraría para dar las primeras pinceladas a lo que podríamos esperar de su coche volador. El medio también apunta a que el jefe de ventas de la empresa les ha dicho que a Porsche le gustaría usar el vehículo para entrar en el mercado de taxis aéreos.

"Realmente, tiene sentido. Si conduzco desde Zuffenhausen al aeropuerto de Stuttgart, necesito, al menos, media hora, con suerte. Volar podría llevarme solo tres minutos y medio", le ha dicho von Platen a Automobilwoche.

Con todo, conviene mantenerse prudente a pesar de las declaraciones. Para empezar Porsche no ha hecho ningún anuncio oficial confirmando estas declaraciones, pero incluso en el caso de que sean verdad, estaríamos sólo ante un primer boceto de un proyecto. Esto quiere decir que, en el mejor de los casos, podrían pasar algunos años desde que se presente este diseño hasta que lo veamos convertido en un modelo funcional.

En cualquier caso, es un movimiento que tiene sentido, ya que la propia Volkswagen, la empresa matriz de Porsche, ya colaboró el año pasado en el diseño de un coche volador llamado Pop.Up System en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2017. Este vehículo conceptual había sido diseñado por la empresa italiana 'Italdesign' en colaboración con Airbus, pero también otros fabricantes de la talla de BMW, Alfa Romeo y la propia Volkswagen.

En cuanto al vehículo volador, de momento lo único que se sabe es que la mayoría de sus funciones estarían automatizadas para no requerir de carnet para conducirlo. Pero según la revista alemana, el pasajero también tendría cierto control sobre él, o sea que no sería totalmente autónomo. Habrá que esperar a ver cómo acaba siendo ese primer concepto.

Puede que el sector de los taxis eléctricos todavía no sea una realidad palpable, pero cada vez hay más grandes empresas dispuestas a apostar por él. Sin ir más lejos, el pasado noviembre Uber anunciaba su alianza con la NASA para iniciar las pruebas con sus coches voladores en 2020, y la empresa matriz de Volvo compró ese mismo mes Terrafugia, una de las principales startups dedicadas a este tipo de vehículos.


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