La gran fabrica de VW

Más de seis millones de metros cuadrados destinados a fabricar una de las marcas de coches más potentes del mundo. Hace 80 años Volkswagen empezó a levantar en Alemania una ciudad de la nada para albergar el Coche del Pueblo. Hoy ninguna factoría en el mundo puede hacer sombra a este inmenso complejo.


Han producido más de 44 millones de vehículos desde que fuera inaugurada (el 26 de mayo se cumplen 80 años). El modelo más popular ha sido el Golf, con 18 millones de unidades. Seguido del popular Escarabajo, con 12 millones. De esa planta salen también motores y piezas para plantas de Seat, Skoda, Audi y por supuesto, Volkswagen, en otras partes del planeta. En 2016, Volkswagen se convirtió en el mayor productor de coches del mundo.


Estos son solo algunos datos del mayor complejo industrial sobre la Tierra de una sola compañía. La planta de Volkswagen en Wolfsburg (la Ciudad del Lobo) ocupa una superficie de 6,5 millones de metros cuadrados, el equivalente a la superficie de Gibraltar. Está a 230 kilómetros al oeste de Berlín, en el estado federado alemán de Baja Sajonia.


 Cada día entran 1.500 toneladas métricas de metal laminado. Y cada día salen, solo del modelo Golf, unas 2.200 unidades desde dos líneas de ensamblaje, lo que supone casi un 100% de la capacidad productiva de la planta.


En la factoría de Wolfsburg trabajan 21.000 personas, muchas de las cuales, debido a la magnitud de la planta, se desplazan en bicicleta. Pero si se suman los que trabajan en administración, investigación, y otros departamentos de la “ciudad”, llegan a 72.000 personas, que es más de la mitad de los habitantes de Wolfsburg.


Posee el mayor punto de entrega de coches del mundo, y además totalmente automatizado. Los clientes que han comprado un Volkswagen (en alemán significa Coche del Pueblo), se sientan a esperar, mientras ven cómo los robots toman sus coches con enormes pinzas dentro de un gigantesco aparcamiento acristalado de varias plantas, y se lo ponen justo delante de sus narices. Se entregan 500 coches al día.


Por supuesto, esos clientes han tenido antes la oportunidad de sentarse en esos coches en un circuito de pruebas, donde puede someter a todo tipo de rutinas desde los sistemas de aparcamiento automático, hasta de frenos avanzados, en pistas mojadas.


Una de las mayores atracciones es su amplio museo de coches, llamado ZeitHaus (la Casa del Tiempo), el cual alberga no solo la historia de Volkswagen sino coches míticos de otras marcas, desde Mercedes hasta Ford, o el tiburón de Citroën. También cuenta con un hotel de cinco estrellas: el Ritz Carlton.


El idealista