Paro alla y aca

Los nueve días de paro de camioneros en Brasil por los altos precios del combustible se transformaron no solo en una crisis política para el gobierno de Michel Temer, sino en un verdadero dolor de cabeza para la economía argentina. Las terminales automotrices, que trabajan con piezas y autopartes de origen brasileño, comenzaron a paralizar la producción de vehículos nacionales por falta de stock.

Esta mañana, Renault confirmó la suspensión en su planta de Santa Isabel, Córdoba, por falta de piezas para seguir con la fabricación de los modelos Logan, Sandero, Sandero Stepway, Kangoo y Fluence, los cinco automóviles que manufactura en el país. La medida afecta a los 1500 operarios que trabajan allí.

"A partir de hoy, tuvimos que comenzar con la suspensión; estábamos trabajando con el stock de seguridad y se nos terminó", indicaron voceros de Renault a TN.com.ar.

Tres fuentes del sector automotriz consignaron que la situación en las otras terminales es similar y que, a lo sumo, cuentan con las piezas para estirar la producción hasta el fin de semana.

En Fiat, por ejemplo, trajeron algunas partes por avión para no parar la planta, pero consignaron que se trató de una medida excepcional que no puede extenderse en el tiempo. La producción local de Honda, Volkswagen, PSA (Peugeot y Citröen) y Mercedes Benz también cuenta con poco stock de piezas.

Las automotrices locales trabajan integradas a las brasileñas. Producen con stocks "just in time", un modelo de trabajo de poca reserva de piezas. Las partes llegan a las plantas a medida que se van necesitando.

En 2017, la Argentina importó autopartes desde Brasil por u$s 2674 millones, según datos de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC). Representaron el 32 por ciento del total de compras de piezas y partes al exterior. La producción doméstica es muy dependiente de las partes extranjeras. El año pasado, el déficit sectorial alcanzó los 6710 millones de dólares y creció 15,4% interanual.


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